En el tratamiento de aguas residuales, especialmente en los procesos de fangos activados, la Índice de volumen de lodos (IVS) es un parámetro crítico de control del proceso que refleja las características de sedimentación y compactación de los lodos activados. El IVS proporciona una visión temprana de la salud del sistema, lo que permite a los operadores identificar posibles problemas. Introducido por Mohlman en 1934, el IVS se ha convertido en una métrica normalizada para evaluar el rendimiento de los lodos y diagnosticar problemas operativos, como el crecimiento excesivo de bacterias filamentosas que provoca una decantación deficiente. Unos valores de IVS elevados pueden comprometer la calidad del efluente, aumentar los costes operativos e incluso provocar incumplimientos medioambientales. Comprender la definición, el cálculo, el intervalo ideal, las estrategias de control y las medidas de mitigación de un IVS elevado es esencial para el funcionamiento estable de las plantas de tratamiento de aguas residuales (EDAR).

Definición y antecedentes históricos
El índice de volumen de lodos describe las características de sedimentación de los lodos activados en el tanque de aireación. Se define como el volumen (en mL) ocupado por 1 gramo de lodo activado tras 30 minutos de sedimentación. Un IVS bajo indica una buena sedimentación y compactación, mientras que un IVS alto sugiere un abultamiento del lodo o una mala formación de flóculos. Más allá de ser una medida de laboratorio, el IVS sirve como indicador precoz del equilibrio microbiano dentro del sistema, ayudando a los operadores a ajustar los parámetros del proceso para mantener un rendimiento óptimo del tratamiento.
Cálculo del IVS
El cálculo del IVS es sencillo y rápido, y suele basarse en datos de pruebas de laboratorio y una fórmula sencilla. El proceso implica muestreo, pruebas de sedimentación y determinación de MLSS:
- Muestreo: Recoger una muestra de "licor mezclado" del tanque de aireación, que incluye lodos activados, aguas residuales brutas y lodos de retorno.
- Prueba de asentamiento: Vierta 1 litro de licor mezclado en un sedimentómetro y déjelo sedimentar durante 30 minutos. Mida el volumen de lodo sedimentado en mL/L.
- Medición MLSS: Determinar la concentración de sólidos en suspensión en licor mezclado (MLSS) en mg/L o g/L.
- Cálculo del IVS:
IVS (mL/g) = (Volumen de lodo sedimentado (mL/L)) ÷ (MLSS (mg/L)) × 1000
La multiplicación por 1000 convierte mg/L en g/L, y el IVS resultante se expresa en mL/g.
Si el lodo es demasiado espeso y el volumen sedimentado supera los 200 mL, se debe realizar un IVS diluido (IVSD) se realiza utilizando efluente secundario clarificado. La fórmula DSVI es:
DSVI (mL/g) = (Volumen de lodo sedimentado diluido (mL/L)) ÷ (MLSS (mg/L)) × 1000 × (Volumen total (mL) ÷ Volumen original de la muestra de lodo (mL))
Así se evita que el estrés osmótico afecte a los resultados.
Rango ideal del IVS e interpretación
El IVS ideal para un sistema de aguas residuales bien gestionado suele ser 50-150 mL/g. Los diferentes rangos indican las características de los lodos:
- IVS ≤ 80 mL/g: Fangos densos, sedimentación rápida, pero potencialmente menor actividad biológica.
- 80 < IVS < 150 mL/g: Sedimentación moderada, funcionamiento estable del sistema-rango objetivo para la mayoría de las instalaciones.
- 150 < IVS < 200 mL/g: Sedimentación más lenta, atrapa más partículas, aún aceptable.
- IVS ≥ 250 mL/g: Sedimentación muy lenta, lodo esponjoso y ligero, lo que indica abultamiento debido al predominio de bacterias filamentosas.
Efectos de un IVS elevado
Un IVS elevado (>200 mL/g) es habitual tanto en las EDAR industriales como en las municipales y puede provocar:
- Reducción de la eficacia del clarificador secundario: Los lodos permanecen en la fase líquida, aumentando los SST del efluente y provocando agua turbia o espumosa.
- Abultamiento de lodos: Los flóculos poco compactados debidos a bacterias filamentosas interfieren en los procesos posteriores.
- Mayores costes operativos: Es necesario utilizar más productos químicos, aumentar la eliminación de lodos o reactivar el sistema.
- Reducción de la estabilidad del proceso biológico: El desequilibrio microbiano disminuye la eficacia de la degradación, aumentando la DQO/DBO en el efluente.
- Riesgo de cumplimiento de la normativa medioambiental: Superar los límites de SST, DQO o DBO puede acarrear multas, suspensiones operativas o daños a la reputación.
Estrategias de control del IVS
Mantener el IVS dentro del rango ideal garantiza un funcionamiento estable y una calidad óptima del efluente. Las estrategias incluyen:
- Ajuste de la tasa de lodos residuales: Aumente la velocidad para aumentar el IVS (lodo más suelto, sedimentación más lenta) o disminuya la velocidad para reducir el IVS (lodo más denso, sedimentación más rápida).
- Análisis microbiano: Examen microscópico para identificar bacterias filamentosas y problemas de estructura del flóculo.
- Bioaumentación: Añadir microorganismos no filamentosos para equilibrar las poblaciones microbianas y mejorar la calidad del flóculo.
- Optimización de nutrientes (relación C:N:P): Ajustar el equilibrio de carbono, nitrógeno y fósforo para evitar el crecimiento filamentoso, especialmente en sistemas con alto contenido orgánico o deficientes en nutrientes.
- Control del oxígeno disuelto (OD): Mantenga un OD óptimo para suprimir los microorganismos anaerobios o filamentosos mediante sensores y control automatizado.
- Adición química selectiva: Uso a corto plazo de oxidantes suaves (por ejemplo, cloro, peróxido de hidrógeno) para reducir las bacterias filamentosas, con precaución para evitar dañar los microbios beneficiosos.
- Seguimiento y evaluación rutinarios: Realice un seguimiento de las características del afluente, el rendimiento de la aireación y la calidad de los lodos del clarificador secundario, y forme a los operarios para que detecten los cambios a tiempo.
La combinación del análisis de datos con la orientación de expertos puede mitigar eficazmente el elevado IVS y mejorar el rendimiento de las EDAR. La contratación de socios técnicos experimentados, como Lautan Air Indonesia, puede proporcionar soluciones a medida.
Conclusión
El índice de volumen de lodos (IVS) es una herramienta esencial en el tratamiento de aguas residuales para evaluar el comportamiento de sedimentación de los lodos y el estado del sistema. Un cálculo preciso y una supervisión continua permiten a los operadores identificar problemas, optimizar el rendimiento del proceso y mantener la conformidad. El intervalo ideal de IVS es de 50-150 ml/g, y los valores fuera de este intervalo requieren medidas correctivas. Dominar la medición y el control del IVS mejora la eficacia operativa, el cumplimiento de la normativa medioambiental y la estabilidad a largo plazo. Con los avances en la tecnología de monitorización, las aplicaciones de IVS serán más inteligentes y ayudarán a las EDAR a afrontar los complejos retos del tratamiento.



