El decantador secundario es una unidad clave en los sistemas de tratamiento de aguas residuales para la separación sólido-líquido, principalmente responsable de separar los lodos activados del efluente después del tanque de aireación, garantizando que el agua tratada cumpla las normas medioambientales de vertido. Sin embargo, en la práctica, los lodos flotantes, es decir, los lodos activados que no sedimentan y flotan en la superficie del agua, son un problema común. Esto no sólo afecta a la calidad del efluente, sino que también puede provocar desequilibrios biológicos, un vertido excesivo de lodos y la sobrecarga de los sistemas de tratamiento terciario.
Este artículo analiza las causas, los impactos operativos y las contramedidas de los lodos flotantes desde una perspectiva de ingeniería, proporcionando orientación para consideraciones tanto operativas como de diseño.

1. Principales mecanismos de formación de lodos flotantes
Los lodos flotantes suelen ser el resultado de una combinación de procesos biológicos, condiciones hidráulicas, características de los lodos y gestión operativa. Los principales mecanismos incluyen:
- Producción de gas de desnitrificación: Las condiciones anóxicas o anaeróbicas locales en el clarificador pueden dar lugar a la producción de gas nitrógeno (N₂) por bacterias desnitrificantes que utilizan nitrato (NO₃-) o nitrito (NO₂-). Las burbujas de gas se adhieren a los flóculos de lodo, reduciendo su densidad y haciendo que floten. Se caracterizan por la formación de pequeñas burbujas que se elevan al ser agitadas, a veces acompañadas de una ligera espuma.
- Aceites y grasas (FOG): Los aceites y grasas adsorbidos en los flóculos de lodo actúan como esponjas que flotan en la superficie. Un exceso de FOG puede formar una capa de espuma flotante que cubre la superficie del clarificador. Esto no sólo contribuye a los lodos flotantes, sino que también aumenta los SST en el efluente y afecta al tratamiento aguas abajo.
- Bulking de lodos:
- Abultamiento filamentoso: El crecimiento excesivo de bacterias filamentosas como Nocardia o Microthrix parvicella forma una estructura de red, lo que hace que los lodos sean esponjosos y propensos a flotar con burbujas atrapadas.
- Abultamiento no filamentoso: El exceso de sustancias poliméricas extracelulares (EPS) provoca flóculos sueltos que atrapan burbujas de aire o nitrógeno, a menudo debido a deficiencias de nutrientes (por ejemplo, escasez de fósforo), choques de carga orgánica o variabilidad de las aguas residuales industriales.
- Zonas anaeróbicas/de descomposición locales: Las zonas muertas en el fondo del tanque, una profundidad excesiva de los lodos, una tasa baja de lodos activados de retorno (RAS) o un tiempo prolongado de retención de los lodos pueden crear condiciones anaeróbicas locales, produciendo gas que levanta los lodos. Las altas temperaturas y los choques de carga orgánica, especialmente en verano, aceleran este proceso.
- Desintegración de flóculos o partículas finas: El envejecimiento de los lodos, el desequilibrio de los nutrientes, las fluctuaciones del pH, las temperaturas extremas, las sustancias tóxicas o los choques de salinidad pueden descomponer los flóculos en partículas finas con malas propiedades de sedimentación, haciéndolas propensas a flotar.
- Efectos operativos o químicos: El uso inadecuado de polímeros, coagulantes o antiespumantes puede debilitar la estructura del flóculo, reducir la densidad del lodo o crear burbujas de gas.
2. Impactos operativos de los lodos flotantes
- Reducción de la calidad del efluente: Los lodos flotantes transportan sólidos suspendidos totales (SST), DQO y, en ocasiones, agentes patógenos o nutrientes, lo que puede dar lugar a rebasamientos de los vertidos.
- Menor eficacia del tratamiento biológico: Los lodos que permanecen en la superficie reducen la distribución uniforme de la biomasa, lo que afecta a la degradación de la materia orgánica.
- Aumento de la carga en el tratamiento terciario: Las unidades de filtración o de membrana pueden obstruirse o desgastarse más rápidamente debido a los lodos flotantes.
- Mayores costes de explotación: Se necesitan medidas manuales o químicas adicionales para eliminar los lodos flotantes, lo que aumenta los costes energéticos, químicos y de mantenimiento.
3. Tipos de lodos flotantes y características del verano
- Aumento de lodo voluminoso/esponjoso: Fango grande o esponjoso que flota con burbujas visibles cuando se le agita. El color puede ser claro u oscuro con signos de descomposición. Las causas incluyen la producción de gas anaeróbico, capas gruesas de lodo y un SRA insuficiente. Medidas de control: aumentar la OD al final del tanque, optimizar la recirculación interna, aumentar el desperdicio de lodos, utilizar pulverizadores de superficie o rompedores de espuma y limpiar las zonas muertas.
- Elevación de lodos de partículas finas: Las partículas finas o los fragmentos de flóculos flotan, provocando un efluente turbio sin burbujas visibles. Las causas pueden ser sobreaireación, baja carga orgánica, envejecimiento de los fangos, choques hidráulicos o desintegración del flóculo. Medidas de control: ajustar la intensidad de la aireación, controlar la edad de los fangos (SRT), estabilizar la carga afluente, optimizar los nutrientes y el pH, y añadir coagulantes si es necesario.
Las altas temperaturas estivales aceleran el metabolismo microbiano y la producción de gas, lo que acentúa los problemas de lodos flotantes.
4. Contramedidas de ingeniería
Acciones inmediatas in situ:
- Aumentar el caudal del SRA → reducir el espesor de la capa de lodo y el tiempo de retención.
- Aumentar el desperdicio de lodos (WAS) → eliminar los lodos envejecidos o voluminosos.
- Pulverización superficial o agitación suave → devolver los lodos flotantes al tanque.
- Eliminación manual de escoria/espuma → evitar el arrastre al efluente.
- Ajustes temporales de aireación → elevar la OD del final del tanque para reducir la formación de gas de desnitrificación.
Estrategias de optimización a largo plazo:
- Supervisión de procesos y optimización de parámetros: Controlar el OD, la concentración de nitrato, SVI/SV30, MLSS, la altura de la capa de lodo, los residuos de nutrientes (amoníaco >1 mg/L, fósforo soluble >0,5 mg/L), el pH y la temperatura.
- Equilibrio de nutrientes: Garantizar proporciones adecuadas de C:N:P; complementar con fósforo o fuentes de carbono si es necesario.
- Control de afluentes: Instalar trampas de grasa y evitar la entrada de FOG; equilibrar el caudal afluente para evitar choques de carga.
- Ajustes del proceso: Optimizar la edad de los fangos (SRT), ajustar la retención de la zona anóxica para una desnitrificación completa, mejorar la mezcla para evitar zonas muertas.
- Intervenciones químicas y biológicas: Seleccionar polímeros/coagulantes/desespumantes adecuados tras realizar pruebas en tarros; introducir bacterias especializadas para degradar los FOG o competir con organismos filamentosos.
- Mantenimiento de equipos: Compruebe regularmente los rascadores, espumaderas y aireadores para evitar zonas muertas o fallos de funcionamiento.
- Formación de operadores: Formar al personal para que identifique los primeros signos de lodo flotante y aplique medidas correctoras.
5. Diseño e importancia operativa
- Perspectiva del diseño: Las dimensiones del clarificador, las tasas de SRA y las zonas anóxicas/anaeróbicas deben equilibrar la eficacia de la decantación y el control de la desnitrificación. El pretratamiento o la eliminación de grasas reducen el riesgo de lodos flotantes relacionados con los FOG. Evite las zonas muertas para garantizar una mezcla y una descarga de lodos uniformes.
- Perspectiva operativa: Los lodos flotantes indican un desequilibrio del proceso y requieren un diagnóstico y un ajuste de los parámetros inmediatos. Una mayor vigilancia durante el verano o los periodos de carga elevada evita su formación. La gestión sistemática reduce los excesos de efluentes, prolonga la vida útil de los equipos y reduce los costes de explotación.
6. Conclusión
Los lodos flotantes en los clarificadores secundarios indican un posible desequilibrio del sistema. Entre las causas principales se encuentran el gas de desnitrificación, los FOG, el abultamiento de lodos, las condiciones anaeróbicas locales y la desintegración del flóculo. Un control eficaz combina la respuesta inmediata, la optimización a largo plazo y la supervisión del sistema. El ajuste del RAS/WAS, la aireación, el equilibrio de nutrientes, el mantenimiento de los equipos y la formación de los operarios pueden estabilizar el funcionamiento, reducir el riesgo de lodos flotantes y garantizar la calidad de los efluentes.



